“Debemos aclarar que en la grabación verbal y declaración, la víctima no hace mención que fue por un hecho de venganza o represalia o sometido a una tortura”, informó el fiscal departamental de La Paz.

El pasado 12 de febrero se registró una agresión contra un periodista de El Alto, de nombre F. Jesús Z.S., a quien supuestamente le habrían cortado la lengua. Al principio, ante la versión inicial, la Defensoría, el Gobierno y la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) exigieron una investigación. Sin embargo, el Ministerio Público descartó que el hombre haya sido secuestrado y torturado, y el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) negó que le hayan cortado la lengua, como se denunció. Entonces, ¿Qué pasó realmente con el comunicador?

Según la declaración que brindó el periodista ante la Fiscalía, el hecho habría ocurrido en la zona Villa Adela, en la avenida Julio César Valdez, a la altura de la radio San Gabriel, y la denuncia que presentó es por el delito de lesiones graves y robo agravado.

“Debemos referir que el mismo se encontraba en inmediaciones de la zona Villa Adela, el cual habría estado consumiendo bebidas alcohólicas con algunos compañeros de trabajo, es decir, periodistas. Hace mención que al retirarse del lugar tomó un taxi con rumbo a su domicilio. El mismo refiere que había sentido un mano en su cuello que lo habría estrangulado. Refiere también que perdió el conocimiento y procedieron a agredirlo físicamente en el rostro y en su integridad”, señaló el fiscal departamental de La Paz, Luis Carlos Torrez, en conferencia de prensa.

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La Fiscalía General del Estado 🏛️ informó que el periodista de la ciudad de El Alto 🏙️ fue asaltado el pasado viernes por la noche 🌙, descartando ❌ las versiones que circulaban en redes sociales 📱 sobre una presunta tortura vinculada a su labor informativa 📰.

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Agregó que, tras la agresión, el periodista fue abandonado en la zona Kiswara de El Alto. El hombre tiene nueve días de impedimento; sin embargo, Torrez, basándose en la declaración de la víctima, descartó que haya sido secuestrado y torturado, como se había dicho al inicio.

“El Ministerio Público es objetivo en las investigaciones (…) debemos aclarar que en la grabación verbal y declaración, la víctima no hace mención que fue por un hecho de venganza o represalia o sometido a una tortura, no hace mención que haya sido amenazado días antes o el mismo día por estar cubriendo o realizando una investigación periodística”.

La primera versión que circuló sobre lo ocurrido la dio el representante de la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (CSTPB), Roger Romero, quien aseguró que el periodista “fue perseguido, fue secuestrado en un vehículo, lo golpearon y le cortaron la lengua con un arma blanca. La historia fue cumplida al nivel de las amenazas que desarrollaron los sicarios”.

La versión descartada 

Esa versión fue descartada por el Ministerio Público que, a través de Torrez, anunció una investigación “exhaustiva para que los señores de la prensa se sientan seguros. Va a ser investigado y debe ser investigado porque es nuestra responsabilidad”.

Agregó que, para descartar las versiones que se dieron sobre la supuesta tortura y vejaciones, se volverá a “convocar al ciudadano (F. Jesús) para aclarar esos aspectos, para llegar a la verdad histórica de los hechos y brindarle toda la seguridad”.

El hecho causó una reacción por parte de la ANPB y de la Defensoría, entidades que condenaron la agresión contra el periodista y exigieron la investigación a la Policía Boliviana y al Ministerio Público. A esto, el Gobierno instruyó “una rigurosa investigación”, con el objetivo de identificar y sancionar a los autores de esta grave agresión. Sin embargo, en una entrevista con Radio Fides, la presidenta de la ANPB, Zulema Alanes, indicó que se descartó que la agresión haya sido cometida por una investigación que realizaba el periodista.

Desde el IDIF señalaron —en la misma conferencia de prensa que dio Torrez— que la víctima se presentó sin “ningún tipo de limitaciones a caminar, se expresaba de manera adecuada, es decir, no tenía ninguna limitación al hablar”.

Respecto al supuesto corte de la lengua, el IDIF detalló que el hombre agredido fue alertado por su madre, quien se dio cuenta de que tenía un sangrado en el mentón y en la boca, por lo que acudió a realizarse un chequeo médico.

“Dentro de las lesiones que presentaba una hemorragia subconjuntival, que son sangrado en ambos ojos por el mecanismo de comprensión que había sufrido. Además de presentar al nivel del cuello, una equimosis que corresponde a la compresión al nivel del cuello. Al nivel del mentón presentaba una herida suturada de manera irregular, pero la dimensión era de menor tamaño. Además de presentar una lesión suturada, con dos puntos, al nivel de la lengua que son superficiales. La característica que presenta la lesión es una contusa, y que no ha sido provocado por una lesión punzocortante, posiblemente en la situación que se ha presentado, ha recibido un golpe al nivel del mentón, lo que la lengua se vea aprisionada”, manifestó una médico forense.

Además, Torrez no descartó que se convoque a Romero para que brinde su declaración sobre las afirmaciones que lanzó la semana pasada.

“El eje de investigación ya se encuentra delimitado, es la autoridad fiscal que, tras la valoración de todos los antecedentes, está siendo considerado por la autoridad fiscal”, dijo Torrez.

// Fuente: VISION 360