Colombia, 13 de marzo de 2026 – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció este viernes sobre la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en Bolivia y destacó la acción de las autoridades bolivianas que lograron detener al considerado uno de los criminales más buscados de la región.

A través de un mensaje publicado en redes sociales, el mandatario colombiano afirmó que en su país no se logró capturar al narcotraficante pese a que él mismo había ordenado su detención. “En Colombia no lo capturaron, a pesar de mi orden, dije que era él, Sebastián Marset, quien pagaba por asesinar al presidente de Colombia por su lucha contra los narcos, pero sí lo hicieron los bolivianos”, expresó.

Petro también aseguró que el presunto narcotraficante tenía intenciones de asesinarlo durante su mandato. “Este señor me quería asesinar en el ejercicio de mi cargo como presidente de la República”, escribió en su cuenta de X al referirse a la reciente captura de Marset en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

Asimismo, el mandatario vinculó al uruguayo con el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, ocurrido el 10 de mayo de 2022 en la isla de Barú, cuando el fiscal se encontraba de luna de miel con su esposa embarazada. Petro afirmó que Marset tenía relaciones con personas de alto nivel dentro de la Fiscalía que, según dijo, habrían permitido que su nombre fuera eliminado de los expedientes relacionados con ese crimen.

El presidente también señaló que Marset sería parte de una estructura internacional del narcotráfico con presencia en Dubái, donde —según afirmó— operan varios narcotraficantes conocidos como “invisibles”, que mantienen un bajo perfil para evitar la atención de las autoridades. Además, sostuvo que sus socios estarían vinculados con redes de tráfico de cocaína hacia Europa y Medio Oriente y con actividades relacionadas con minas de esmeraldas en territorio colombiano.

Sebastián Marset se encontraba prófugo desde julio de 2023, cuando logró escapar de un operativo policial en Bolivia. El narcotraficante es requerido por autoridades de Bolivia, Uruguay y Brasil, además de agencias internacionales como la Drug Enforcement Administration, Europol y Interpol.