La Paz, 28 de mayo de 2026.- La tensión política y social en Bolivia continúa escalando luego de que dirigentes de la Federación Túpac Katari de la provincia Camacho, en el departamento de La Paz, rechazaran públicamente cualquier intento de diálogo con el Gobierno del presidente Rodrigo Paz y advirtieran con una posible “convulsión social” si no se atienden sus demandas.
Durante una concentración realizada este jueves, representantes campesinos manifestaron su desacuerdo con las mesas de diálogo impulsadas por el Ejecutivo, argumentando que los interlocutores convocados por el Gobierno no representan a las organizaciones movilizadas.
«Nosotros no vamos a aceptar ese diálogo. Que esté dialogando con sus dirigentes lluncos, con dirigentes que no representan ninguna organización”, declaró Antonio Mallku, dirigente campesino de la provincia Camacho.
Las declaraciones se producen en medio de un contexto marcado por bloqueos, protestas y crecientes enfrentamientos entre sectores movilizados y fuerzas del orden. Los dirigentes denunciaron además presuntos hechos de violencia durante las movilizaciones y exigieron la liberación de personas detenidas en las protestas.
Mallku aseguró que existe indignación en las bases campesinas debido al “derramamiento de sangre” de indígenas registrado durante los conflictos recientes, situación que, según afirmó, ha profundizado el rechazo al Gobierno.
“Rodrigo Paz, se acaba el tiempo. Tarde o temprano se va a ir con una convulsión social”, advirtió el dirigente, al tiempo de convocar a los sectores movilizados a mantenerse firmes en los puntos de bloqueo instalados en distintas regiones del país.Por otro lado, una Comisión de Diálogo había solicitado previamente la suspensión de órdenes de aprehensión contra líderes sociales como condición para avanzar en posibles negociaciones. Sin embargo, las declaraciones de los dirigentes de la provincia Camacho reflejan divisiones internas y una postura radicalizada dentro de algunos sectores movilizados.
La situación también genera preocupación en organismos internacionales. La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresó recientemente su inquietud por el aumento de la tensión y los hechos de violencia registrados en Bolivia.
Mientras tanto, los bloqueos continúan afectando la actividad económica y el transporte en varias regiones del país, incrementando la incertidumbre política y social.

