Brasil, 24 de febrero de 2026 – Al menos 23 personas fallecieron y 43 permanecen desaparecidas como consecuencia de las lluvias torrenciales que azotaron la región sureste de Brasil, afectando con mayor intensidad a los municipios de Juiz de Fora y Ubá, en el estado de Minas Gerais.
De acuerdo con el último balance oficial, 16 víctimas mortales se registraron en Juiz de Fora y siete en Ubá. Las precipitaciones, consideradas las más intensas para un mes de febrero desde que se tiene registro en la zona, dejaron un acumulado de 584 milímetros de lluvia en lo que va del mes, provocando deslizamientos de tierra, inundaciones y el colapso de viviendas.
Las calles se transformaron en caudalosos ríos tras la tormenta que se desató la noche del lunes, sorprendiendo a gran parte de la población en sus hogares. Equipos de rescate, bomberos y voluntarios trabajan contrarreloj en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros, especialmente en barrios como Parque Burnier, donde al menos 12 viviendas fueron arrasadas por un deslizamiento de gran magnitud.
La alcaldesa Margarida Salomão decretó estado de calamidad ante la “gravísima situación”, mientras que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ordenó alerta máxima a la Defensa Civil y el envío de refuerzos federales para apoyar las tareas de rescate y asistencia humanitaria.L
Las autoridades informaron que al menos 440 personas debieron abandonar sus hogares y reciben albergue temporal. Asimismo, las clases fueron suspendidas en las escuelas municipales debido a los daños en la infraestructura y al riesgo persistente.
En redes sociales circulan imágenes de edificaciones derrumbándose en cuestión de segundos, así como de maquinaria pesada removiendo toneladas de tierra en zonas afectadas. El desborde del río Paraibuna agravó la emergencia en varios sectores urbanos.
Brasil ha enfrentado en los últimos años una serie de desastres asociados a fenómenos climáticos extremos. Especialistas advierten que la frecuencia e intensidad de estos eventos están vinculadas a los efectos del cambio climático, lo que incrementa la vulnerabilidad de comunidades asentadas en áreas de riesgo.
Las labores de búsqueda continúan mientras familiares de los desaparecidos mantienen la esperanza de hallar sobrevivientes bajo los escombros. Las autoridades reiteraron el llamado a la población a mantenerse en zonas seguras y seguir las recomendaciones oficiales ante la persistencia de lluvias en la región.

