El Concejo Municipal de La Paz aprobó la Ordenanza que confiere el Título Municipal de Hijo Predilecto del Municipio, en grado póstumo, al maestro Walter David Santalla Barrientos, una de las figuras más queridas y representativas del arte nacional. La iniciativa fue propuesta por el concejal Javier Escalier y recibió el respaldo del pleno edil.
Escalier afirmó que la decisión se sustenta en la normativa vigente y en un sentimiento colectivo de reconocimiento. “Nuestra normativa es clara y justa cuando se trata de distinguir a quienes han engrandecido el nombre de nuestra ciudad. El título de Hijo Predilecto es la más alta distinción que podemos otorgar, y la ley prevé que pueda concederse de manera póstuma cuando la magnitud del legado así lo amerita”, señaló.
El concejal remarcó el carácter excepcional de la trayectoria del artista paceño. “No fue solamente un comediante; fue un observador agudo de la realidad, un creador incansable de personajes entrañables y un defensor de un humor inteligente, con ética y sensibilidad social. Otorgarle este título no constituye un acto formal, sino un acto de justicia y gratitud de La Paz hacia uno de sus hijos más queridos”, sostuvo.
Una vida dedicada al arte y a la identidad paceña
Walter David Santalla Barrientos nació el 16 de agosto de 1939 en la ciudad de La Paz y creció en el barrio de Miraflores. Durante más de seis décadas de trayectoria artística se consolidó como referente indiscutible del humor y el teatro popular boliviano. Falleció el 21 de febrero de 2026, a los 86 años, y dejó una huella profunda en la cultura nacional.
Ingeniero civil de profesión y licenciado en Humanidades con estudios en Chile, Santalla articuló su sólida formación académica con una vocación artística que encontró espacio en la radio, el teatro, la televisión y el cine. Inició su carrera en emisoras chilenas como “La Reina”, “Magallanes” y “Bienvenida”. A su retorno al país consolidó su nombre en Bolivia, donde formó una histórica dupla con Hugo Eduardo Pol en el programa radial “Alí y Babá”.
Sobre las tablas dio vida a más de medio centenar de personajes. Entre ellos destacan la inolvidable Salustiana, Toribio Waca Tocori Auqui Auqui, Don Enredoncio, Pascual Gilman y Liboria, figuras que ingresaron al imaginario colectivo y retrataron con agudeza las virtudes y contradicciones de la sociedad paceña.
En televisión marcó época con el programa “Santallazos” y participó en espacios como “Esta boca es mía” y “Tra–la–lá Show”. En el cine dejó actuaciones memorables en producciones emblemáticas del país como Chuquiago, Mi socio, Cuestión de fe y Mi socio 2.0.
Humor con conciencia y compromiso
El aporte de Santalla trascendió la risa. Su obra retrató con sátira, ternura y profundidad la identidad paceña y boliviana. Convirtió el humor en un vehículo de reflexión social y en un espejo crítico de la vida cotidiana.
En 2015 sufrió un accidente cerebrovascular que marcó un punto de inflexión en su vida. A esa prueba se sumó una batalla contra el cáncer. Pese a esas adversidades, regresó a los escenarios y a la escritura. Publicó obras autobiográficas y fortaleció su vínculo con el público, que lo acompañó hasta el final de sus días.
Con la aprobación de la Ordenanza, el Concejo Municipal formaliza un reconocimiento que la ciudadanía ya había otorgado en el terreno afectivo. La distinción de Hijo Predilecto, en grado póstumo, consagra a David Santalla como patrimonio cultural de La Paz y como uno de los grandes referentes del arte popular boliviano.

