Bolivia, 9 de marzo de 2026 – El Gobierno nacional descartó un incremento inmediato en el precio de los combustibles en Bolivia, pese a las recientes fluctuaciones en el mercado internacional del petróleo.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, afirmó que el Ejecutivo no tomará decisiones apresuradas frente al aumento temporal del precio del crudo, ya que el comportamiento del mercado energético es altamente volátil.

Durante una conferencia de prensa, la autoridad explicó que en los últimos días el precio del barril de petróleo registró importantes variaciones, llegando a situarse entre los 110 y 120 dólares, aunque posteriormente volvió a descender.

“Las decisiones de un gobierno no se toman por el precio de un día o de dos días. Primero hay que analizar si esta subida es permanente o solo coyuntural”, señaló Espinoza.

En ese sentido, el ministro sostuvo que anunciar un incremento en el precio de la gasolina o el diésel basándose únicamente en picos momentáneos del mercado internacional sería una medida irresponsable, considerando que los precios pueden cambiar en cuestión de días.

Asimismo, explicó que el combustible que actualmente se distribuye en el país fue adquirido con anticipación, generalmente con una planificación de entre 20 y 30 días, por lo que las variaciones recientes del petróleo no impactan de forma inmediata en el abastecimiento interno.

Finalmente, Espinoza informó que el Gobierno trabaja en una estrategia para importar petróleo crudo y fortalecer la capacidad de refinación nacional, con el objetivo de reducir la dependencia de combustibles refinados del exterior y disminuir el impacto de las fluctuaciones del mercado internacional en la economía boliviana.