La Paz, 5 de mayo de 2026.– El sector productivo del norte amazónico de Bolivia se declaró en estado de alerta y emergencia debido a los efectos de los bloqueos que afectan a la región, especialmente el corte prolongado de la vía en Caranavi, que ya supera los diez días.

A través de un manifiesto emitido en Riberalta, el Comité de Desarrollo de la Región Amazónica, junto a diversas organizaciones sociales y productivas —incluyendo transportistas, pueblos indígenas, empresarios y representantes de la CADEXNOR— expresó su profunda preocupación por la paralización del tránsito en una ruta estratégica que conecta a la región con el resto del país.

El documento advierte que la interrupción del flujo vehicular está afectando directamente a la cadena productiva, con especial impacto en el sector castañero, principal motor económico de la zona. Según el pronunciamiento, miles de toneladas de producción permanecen detenidas, poniendo en riesgo compromisos comerciales y la credibilidad del país en mercados internacionales.

Asimismo, la crisis está afectando a miles de trabajadores, entre ellos zafreros, transportistas y pequeños productores, cuyos ingresos dependen de esta actividad. También se reportan problemas en el abastecimiento de productos básicos, incremento de precios y posibles dificultades en el suministro de combustible.

El impacto se extiende a otros sectores como el turismo y los servicios, agravando la situación económica regional. Los firmantes del manifiesto señalaron que estos hechos evidencian una vulnerabilidad estructural en el norte del país, debido a la dependencia de una sola vía de conexión, lo que afecta derechos fundamentales como el trabajo y la libre transitabilidad.

En este contexto, el sector productivo exigió al Gobierno la instalación inmediata de un diálogo efectivo en el punto de conflicto, con capacidad de decisión, para atender las demandas de los sectores movilizados y restablecer la circulación.

Además, propusieron la conformación de mesas técnicas con autoridades nacionales para evaluar el impacto de normativas recientes, como el Decreto Supremo 5613, que —según advierten— podría poner en riesgo más de 40.000 fuentes de empleo vinculadas a la actividad castañera.

“El desarrollo del norte del país depende de decisiones firmes, oportunas y estructurales”, concluye el documento, que subraya que la situación no solo afecta a la región amazónica, sino también a la economía nacional y la seguridad alimentaria.

El sector, representado por la CADEXNOR, reiteró su estado de emergencia y anunció que se mantendrá vigilante en defensa de sus derechos, la economía regional y las fuentes laborales.