Mientras la ciudad se sumerge -literalmente- entre inundaciones que nadie previno, mientras las arcas municipales hacen aguas y las familias luchan cada día contra la falta de empleo y la caída de sus ingresos, el alcalde Manfred Reyes Villa decide cerrar su campaña como si viviéramos en tiempos de abundancia, como los antiguos reyes que hostentaban su riqueza y le lanzaban migajas al pueblo.

Luces, música, fiesta, derroche. Una postal obscena frente a una ciudad en crisis. No es gestión. Es desconexión. No es liderazgo. Es decadencia política.

𝐓𝐑𝐀𝐍𝐒𝐆𝐑𝐄𝐃𝐈𝐑 𝐋𝐀 𝐋𝐄𝐘, 𝐘𝐀 𝐍𝐎 𝐄𝐒 𝐔𝐍𝐀 𝐍𝐎𝐕𝐄𝐃𝐀𝐃 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐌𝐀𝐍𝐅𝐑𝐄𝐃

Como si no bastara el despilfarro, en las últimas horas -cuando la ley exige silencio electoral y respeto- se cruzan límites aún más graves. Durante las primeras horas de la mañana, mientras la ciudad se inunda, los militantes de SÚMATE, partido de Manfred Reyes Villa, cruzaron la línea del respeto con la entrega de material político (cuadernos con panfletería política) a niños del establecimiento educativo Gualberto Villarroel y otros, en una clara señal de desesperación.

Cuando se recurre a los más vulnerables para hacer campaña, no queda duda: el poder ya no se defiende con gestión, sino con prácticas que la ciudadanía rechaza cada vez más. Fruto de esta situación se tuvo un altercado con la Prof. Irma Salazar quien cuestionó que esa conducta va en contra la ley 548 (Código Niña, Niño y Adolescente) de NO utilizar niños para campañas políticas, pero así actúa la familia Reyes Villa-Avilés, en medio de la desesperación porque saben que los pobres son su caudal de voto, pero también conocen del rechazo a la re re re re re re elección de Manfred, lo cual será verificado este domingo 22 de marzo.

𝐂𝐎𝐂𝐇𝐀𝐁𝐀𝐌𝐁𝐀 𝐂𝐀𝐍𝐒𝐀𝐃𝐀

La población cochabambina, está cansada de los mismos rostros, de las mismas mañas, de la vieja política que cree que todo se compra: conciencias, aplausos y hasta el futuro de nuestros hijos.

La intención de una sexta reelección que insiste Manfred Reyes Villa, no es continuidad, es agotamiento. Es el intento de perpetuar un modelo que ya no responde a la realidad de la gente. Este 22 de marzo no solo se vota por un alcalde. Se vota por cerrar un ciclo.

𝐌𝐀𝐍𝐅𝐑𝐄𝐃 𝐇𝐈𝐙𝐎 𝐔𝐍𝐀 𝐂𝐈𝐔𝐃𝐀𝐃 𝐀 𝐒𝐔 𝐈𝐌𝐀𝐆𝐄𝐍 𝐘 𝐒𝐄𝐌𝐄𝐉𝐀𝐍𝐙𝐀

Cochabamba la ciudad jardín soñada por Manfred Reyes Villa, es una ciudad hecha a su imagen y semejanza, puro maquillaje, las soluciones a problemas estructurales de más de 30 años, jamás encontraron solución, la «Cocha» como la llaman ellos, está llena de cemento como la cabeza de quien gobierna está ciudad por tantos años.

Para el alcalde y sus fieles seguidores, «Cochabamba es la mejor» pero es la sexta ciudad en desarrollo humano, la salud y la educación, prácticamente han tocado fondo y pleno siglo XXI nos volvieron a vender espejitos como en la época de la conquista española, con semáforos que son más inteligentes que el que los compró y con basureros que según ellos, fueron traídos de otro planeta, cuando en La Paz ya habían estos basureros, con wifi incluido.

𝐍𝐔𝐄𝐕𝐀 𝐀𝐋𝐓𝐄𝐑𝐍𝐀𝐓𝐈𝐕𝐀

Frente a este desgaste evidente, emerge una alternativa distinta: Ramón Daza Salamanca, una figura nueva que no arrastra el peso de la vieja política, que entiende que Cochabamba necesita producir, generar empleo y recuperar la esperanza.

Él quiere que Cochabamba sea el eje de las grandes oportunidades y decisiones futuras y sea el equilibrio entre el oriente y el occidente.

La decisión está en manos de la gente. Seguir en lo mismo… o atreverse a cambiar; el país ha liquidado a los REELECTOS, ha dicho no al continuismo y SÍ a la renovación con propósito. Ahora le toca a Cochabamba. Porque Cochabamba no necesita más fiestas y derroche de los mismos con los recursos de los llajtamasis. Necesita ¡FUTURO CON DIGNIDAD Y TRANSPARENCIA!

// 𝑹𝒊𝒄𝒂𝒓𝒅𝒐 𝑪𝒂𝒎𝒂𝒄𝒉𝒐 𝑷𝒂𝒄𝒉𝒆𝒄𝒐